LA NOTARIO JULIA SANZ, ACTUALMENTE INHABILITADA, SE SIENTA EN EL BANQUILLO
El
pasado lunes 4 de marzo tuvo lugar en la Audiencia Provincial de
Madrid, durante más de siete horas, un juicio contra varias personas por
presunta estafa y falsedad documental. Entre los procesados se
encontraba una vieja conocida de cuantos hemos sido víctimas de estafas
financieras: la notario Julia Sanz López.
La
notaría de la calle Buen Suceso de Madrid, de la que han sido titulares
Julia Sanz López y José Usera Cano, es el lugar donde se firmaron la
mayor parte de escrituras de préstamo de la red de Antonio Arroyo y, por
tanto, donde se cometieron las estafas que venimos denunciando.
Ahora, el caso enjuiciado, aunque sea ajeno a esta trama, nos pone de manifiesto la forma de actuar de esta fedataria pública.
Se
le acusa de haber autorizado un acta de declaración de herederos
abintestato en el que ella declaró como heredera única a una mujer que
tenía un hermano, basándose en dos testigos que incurrieron en falsedad y
sin pedir siquiera una prueba documental básica en estos casos como es
el Libro de Familia. Esta actuación sirvió para privar ilegítimamente al
hermano de sus derechos hereditarios y para que la otorgante se
apropiara de un inmueble. ¿Y saben para qué? Pues –qué casualidad- para
que fuera utilizado en la misma notaría como garantía ante un prestamista privado.
Según
fuentes presenciales, Julia Sanz reconoció en el interrogatorio, a
preguntas del abogado de la acusación particular, que en la actualidad está inhabilitada temporalmente para el ejercicio profesional por otro motivo. Y, en efecto, puede comprobarse que su nombre no aparece ya en la base de datos del notariado.
Aunque
no guarde relación con los hechos que nos afectan directamente, sí
resulta muy significativa para nosotros toda esta información.
No
es fácil probar la connivencia de los notarios con la red de Antonio
Arroyo. Pero sí tenemos constancia objetiva de que, siendo conocedores
de que estaban produciendo estas estafas en su notaría, no cambiaron su
modo de actuar, por lo que siguieron cayendo nuevas víctimas en la
trampa. Esperemos que algún día se haga justicia.
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