Lunes 14 Julio, cuatro y media de la tarde suena el teléfono es una llamada teléfonica como anónimo, me saltan todas las sospechas, es en el teléfono antiguo y no puedo grabar la conversación pero atiendo al comunicante.
La voz de mujer es conocida pero no puedo identificarla cita ciertos nombres relacionados con el mundo de la mafia, drogas, armas, trata de blancas, juego, vete a saber...
Van a ir a por ti. Te van a hacer una visita
El silencio inunda esos segundos al teléfono y mi respuesta es brusca y determinada "no me das miedo, manda a quien quieras, seguiré dando donde os duele" y les cuelgo...
Breve pero intenso,se repiten las llamadas desde un comunicante anónimo hasta 5 veces pero no vuelvo a cojer el teléfono.
Las amenazas solo pueden provenir de la trama y sus colaboradores.
Recurrir al juzgado es lo que debería pero ya he recurrido en varias ocasiones y ni caso. La última las amenazas de Rebeca Pacheco Moreno el juez de Paz las archivó. No es buena idea.
Afronto el reto a quien supuestamente me tiene que hacer esa visita le esperaré con los brazos abiertos...
Mi casa es mía y no me la váis a quitar a las bravas. Seguiré luchando y ayudando a quien le haga falta. A por vosotros con todo el peso de la ley y de la libertad de expresión.
La voz de mujer es conocida pero no puedo identificarla cita ciertos nombres relacionados con el mundo de la mafia, drogas, armas, trata de blancas, juego, vete a saber...
Van a ir a por ti. Te van a hacer una visita
El silencio inunda esos segundos al teléfono y mi respuesta es brusca y determinada "no me das miedo, manda a quien quieras, seguiré dando donde os duele" y les cuelgo...
Breve pero intenso,se repiten las llamadas desde un comunicante anónimo hasta 5 veces pero no vuelvo a cojer el teléfono.
Las amenazas solo pueden provenir de la trama y sus colaboradores.
Recurrir al juzgado es lo que debería pero ya he recurrido en varias ocasiones y ni caso. La última las amenazas de Rebeca Pacheco Moreno el juez de Paz las archivó. No es buena idea.
Afronto el reto a quien supuestamente me tiene que hacer esa visita le esperaré con los brazos abiertos...
Mi casa es mía y no me la váis a quitar a las bravas. Seguiré luchando y ayudando a quien le haga falta. A por vosotros con todo el peso de la ley y de la libertad de expresión.

Nada de lo que no seamos conscientes: estamos tratando con auténticos mafiosos.
ResponderEliminarÁnimo, Juan. Resistiremos y ganaremos.