Como ya informamos en el post de éste blog en febrero de 2013 el Juzgado de Instrucción nº 9 de Sevilla condenó a Antonio Arroyo Arroyo -el cabecilla de la red acusada de nuestras estafas- por una falta de amenazas. Fiel a su estilo, el prestamista le había dicho a Mar Moya Lebrato, abogada de uno de sus numerosos afectados: “Voy a ir para allá y te voy a cortar el cuello”.
El condenado interpuso recurso de apelación contra esa decisión judicial y la Audiencia Provincial de Sevilla acaba de dictar sentencia confirmando íntegramente la sentencia.
El tribunal considera acertada la valoración de la prueba hecha por el juez de instrucción, que se basaba en el testimonio de la propia abogada amenazada y de un cliente que lo escuchó a través del “manos libres”.
También tiene en cuenta la falta de una versión creíble por parte de Arroyo: “Se guarda mucho de explicar con un mínimo detalle qué motivo legítimo podría tener para telefonear a la personalmente a la abogada de su deudor/acusador, llamada de la que nada bueno podía esperarse” y “esta falta de justificación razonable de la llamada apoya la verosimilitud de la imputación”.
La Audiencia Provincial desestima así íntegramente el recurso de Arroyo y confirma la sentencia de condena contra el mismo por una falta de amenazas.
Así se las gasta este imputado contra quienes se atreven a dar la cara frente a su actividad presuntamente delictiva. Aunque sea una pequeña condena, nos alegramos de que poco a poco algunos jueces vayan poniendo freno a su impunidad.
Fuente: Abogado D. Carlos J. Galán de Alberche abogados