En mi caso contra el mayor estafador hipotecario de España Antonio Arroyo Arroyo es la propia fiscalía la que intenta el rescate del estafador.
Si eres jurista y analizas la instrucción judicial es el claro ejemplo de jueces sin el más mínimo interés de perseguir los delitos de estafa.
Es otra más de las muchas casualidades que rodean a este tétrico y peligroso personaje que en vez de estar en prisión goza de libertad provisional inexplicable.
Mi máxima se cumple al pie de la letra.