José funcionario jubilado
tenía en 2010 unos 50 mil euros en deudas y el acoso al que le sometían los
acreedores le hacía padecer una angustia insoportable.
Por Internet encuentra un
Domingo de Ramos un anuncio de INVERCAPITAL, el lunes santo contacta con un tal
José María Martín Soblechero de INVERCAPITAL alias El engominado y “ Juan éste solo me pide las hojas
del poder notarial de mis padres del que yo disponía para hacer y deshacer lo
que nos conviniera a la familia”. José le envía dicho poder y José María Martín Soblechero de INVERCAPITAL le indicó “para que te den el dinero tienes que avalar
con una propiedad en señal”. poniendo como aval el apartamento que tenía alquilado en la calle Churruca valorado en 40 millones de las antiguas pesetas.
Curiósamente ése mismo
día fue a verlo el propio Antonio Arroyo Arroyo y cuando llegarón al piso ya
estaba dentro viendo el apartamento. El inquilino lo dejó entrar.
Antonio Arroyo Arroyo dio
el visto bueno y al día siguiente llamaron a José concediéndole la operación. Que
hablarían con el notario porque en miércoles santo no se firmaba así que se dejó
para el Miércoles 7 por la mañana.
Le pagaron el billete
para el viaje 600 euros de ida y vuelta a Madrid. El intermediario de la trama
José María García le aseguró a José que una cantidad se hacía con un señor y
posteriormente se solicitaba a través de varias entidades bancarias la hipoteca,
cosa que luego resultó totalmente falso.
José llegó a Madrid y
llamó a Pablo Pérez Martín intermediario de la trama para que le explicase la
operación y casualmente no estaba disponible ese día y quedaron para el día
siguiente pero ya en la misma notaría de José Fernando Usera Cano que entonces
estaba en Perpetúo Socorro junto al Corte Inglés de la calle Princesa. Fue acompañado
de su cuñado aunque Pablo y José María llegaron un poco más tarde pero Antonio
Arroyo Arroyo apareció casi a la una y media junto al notario José Fernando
Usera Cano.
Según José “el notario
solo leyó la hoja que a ellos le interesó y se firmó en cinco minutos la
escritura y Arroyo me dio una oferta vinculante que no me dio ni tiempo leerla
y recuerdo que había un recuadro en la parte posterior izquierda donde me hizo
firmar dos veces” como veis el mismo proceso aunque aquí hay algo sorprendente
y es que nos asegura José que las letras en blanco las llevaba el propio
notario y en presencia de éste Arroyo saca de la cartera los billetes unos 50
mil euros luego más adelante se informa que le han cargado de intereses 32.460
euros de más y que tiene que pagarlo en tan solo 6 meses. De las dos copias que
había en la mesa de oferta vinculante a José no le dieron ninguna. En menos de
15 minutos la operación se había realizado después de estar toda la mañana
esperando.
José se siente estafado
ya que no aparece ningún préstamo hipotecario ni entidad bancaria alguna como
prometieron es por lo que interpone la denuncia y busco ese apoyo en la
justicia como el resto de afectados.
Su vida es un calvario desde
entonces como os podéis imaginar más cuando aparece una oferta vinculante
firmada el 23 y 24 de Marzo días en lo que jamás estuvo en Madrid y aparece
también cuatro letras que él tampoco firmó.
Como véis el título de la entrada viene como anillo al dedo. En los siguientes días os iré poniendo los documentos que constan en el sumario de ésta causa.
La pirámide es la que es y ya habitual en lo que os llevo contando en éste humilde blog. Siempre son las mismas caritas y detrás siempre está el único beneficiario Antonio Arroyo Arroyo o empresas de su entramado.
En otra entrada os contaré como el sinverguenza de Pablo Pérez Martín se hace pasar por abogado.
Increíble pero cierto, como todo lo que ponemos en éste humilde blog
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