Pasado el grave problema que afrontamos con la mayor dignidad posible tengo que comunicarte que he conseguido otra rotunda victoria judicial contra uno de mis más violentos frentes a los que me enfrento.
He ganado judicialmente otro procedimiento muy importante y que acarreaba graves consecuencias para mi familia. Queda aún por investigarse y juzgarse las agresiones que he sufrido en primera persona por parte de personas afines al mismo procedimiento y que de momento se están saliendo de rositas. A pesar de que denuncié los hechos aún están por investigar pero confío en el buen hacer de la justicia para que ponga a los violentos en el sitio que se merecen.
Por supuesto no entro en los daños colaterales que sufro (familiar, social o laboral) simplemente por ayudar y alertar. Digamos que no está bien vista mi labor. Y la de cantamañanas que se apuntan para apedrearme sea de donde sea. La bajeza de algunos personajes no tiene nombre.
Sin embargo, veamos el lado positivo de lo acontecido, tras un amargo sufrimiento social y familiar, lo importante de la reflexión de hoy es el valor de los abogados éticos. Os recuerdo siempre que unos buenos abogados y procuradores éticos son fundamentales para superar los problemas judiciales que se deriven directa o indirectamente en algún proceso judicial. En mi caso mis actuales abogados son José Beceiro y Armando Rodríguez.
Yo personalmente en esta lucha que mantengo atendiendo, ayudando y alertando altruistamente a los consumidores y víctimas de estafa mi tarea no es fácil. Contar y alertar no solo sobre los presuntos estafadores sino también de sus entramados incluyendo a los compinches violentos que se apuntan a hacer un daño gratuito me supone denuncias, acciones violentas e incluso denigrarme. Son personajes de lo peor que te puedes cruzar en tu vida.
Por eso la necesidad de valorar la labor encomiable de los abogados éticos que se involucran en tus procedimientos y buscan la mejor solución legal para tus intereses. Tengo que recordarte, si eres creyente, que tengas fe y no la pierdas.
Recuerda que un abogado ético ante todo es persona y no busca hacer daño gratuito a nadie. Tienen que tratar con algunos jueces que solo ponen trabas en el camino a estos humildes abogados éticos y la otra parte pueden ser abogados gánster hostiles y sinvergüenzas que buscan no solo los intereses de su patrocinado sino dañar gratuitamente cuanto más pueda a la otra parte aunque para eso cursen procedimientos cuestionables.
Crécete ante la adversidad y confía sobre todo en tu equipo, tu familia, tus amigos de verdad porque siempre que veas cerrarse una puerta probablemente se te esté abriendo una ventana.
Pues eso que he superado otro percance judicial más y que estoy muy contento de poder compartirlo contigo que de buena fe me lees y me sigues.


