Me enfrento a un muro de obstáculos.
Familias desesperadas y angustiadas asumidas en la desolación más absoluta. ¿Qué puedo hacer? ¿Mirar para otro lado?
Ya miran muchos para otro lado a sabiendas del daño que esta gentuza ha provocado y provocan a las víctimas.
No hay ni pizca de humanidad. Vaya asco que me dais todos. Repugnancia es poco.
Juan mi casa se la ha dado un juez, Juan mi casa se la va a dar un juez por una miseria, esa es la cantinela que tengo metida en mi cerebro de idiota.
Qué listos sois, que bien os la habéis montado, que bien lo habéis atado todo que las víctimas estamos perdidas en los juzgados.
Me descubro ante vosotros, yo no puedo contra vuestro muro infranqueable, es imposible daros caza por la vía legal porque desde aquí desde este humilde blog sólo puedo destruir vuestro entorno social y vuestros miserables negocios. Pero moveis montañas contra mi. ¿Qué puedo hacer yo?
Impotente ante vuestra maquinaria pesada. Dominais todos los campos pero sobre todo el judicial porque en estos os moveis como pez en el agua. Estoy viendo que los que deberían hacer su trabajo tiraron la toalla hace tiempo y el otro resto buscando vanales justificaciones para explicar la hecatombe que se avecina.
Asco siento de tanto incompetente y pena del tiempo que he dedicado y que he quitado a mi familia para ver lo que estoy viendo.
Comen muchos con vuestra miseria y mucho me temo que seguirán comiendo.
No tenéis corazón sólo tenéis dinero y casas.
¿Creéis que es justo tirar a una familia a la calle por una supuesta deuda que podría pagarse mensualmente?
Esto se que os entra por un oído y os sale tal cual por el otro.
Lo dicho asco me dais


