Es un abogado donde se centran muchas de las miradas de los abogados humildes que luchan con muy pocos recursos contra ésta trama. Muchos compañeros de profesión se cuestionan muy en serio que las actuaciones que aplica estan carentes de toda norma procesal.
Un abogado que entra en incursiones como las propias amenazas, la prepotencia de saber que tienen todo un entramado de procuradores de prestigio (estamos investigando éste despacho de procuradores) y sobre todo la intimidación.
Ha preparado documentos para que el estafador presione a los afectados y evite los recursos de demandas y denuncias sobre él. Las llamadas telefónicas amenazadoras y también la falta de escrúpulo de investigar todo sobre el afectado para cobrar hasta el último euro de una deuda que ya se han cobrado robandoles la vivienda.
Y resulta que éste abogado sin escrúpulos y cuestionado por muchos de sus compañeros de profesión se dedica o tiene una gran afición y que no es otra que la de tocar la guitarra eléctrica. Para ello éste señor con el dinero que gana (10%) de cada ejecución que realiza el estafador Antonio Arroyo Arroyo o con la búsqueda de inversores (también el 10%) se dedica a comprar guitarras eléctricas de colección. Preciosos juguetitos de un caballero sin escrúpulos que gracias a la desgracia y dejar en la miseria a familias enteras con sus hijos de por medio se puede comprar las guitarritas.
¿Cómo puede tener conciencia para ir tocando por las salas de fiestas de Madrid y entreteniendo a la gente?. Una guitarra de colección a costa de los platos de comida de muchos niños y a costa de la casa de sus padres. Miserable en estado puro. A igual que Nerón en los tiempos del imperio romano quemó roma mientras tocaba el Arpa. Este lo hace a golpe de guitarrita de colección al tiempo que ejecuta una vivienda para su amo el estafador.
Probablemente sería el primero en cantar ante la policía como os he dicho en otras veces porque aunque lo veáis en su despacho junto a la señora de Camacho aquel que la lió en GESCARTERA se acojona a la primera de cambio. Quizás por eso su jefe le llama la maricona de forma despectiva y haciendo alusión a la cobardía que presenta ante cualquier presión.
| Tatachan el abogado con su guitarrita |
Como veis todo un portento de sensibilidad musical....sí musical.... la del sonido de los billetes y monedas ganadas de su amo y señor el estafador Antonio Arroyo Arroyo que con mucho cariño, ¡claro! le dice la maricona.



