El último día entre nosotros no te dejó entrar la repugnante dueña del chalet, menuda pieza. Te fuiste sin que pudiéramos hablar porque ese día me cortó la luz y no podía moverme de la habitación porque nos hacía moving para echarnos.
Como sufrías con lo nuestro, como me llamabas para preguntarme si me hacía falta algo. Joder tío me tenías todo preparado para la mudanza con tu furgo y todo se truncó aquella noche. Esa madrugada del 4 al 5 de Octubre y no nos llamaste para ir a ayudarte. Igual con un rato charlando se te hubiera pasado todo.
Estábamos ahí para ayudarnos. Maldita la hora, esa hora de madrugada en que la muerte te rondó y se engalanó para seducirte, te cameló y te llevó con ella para siempre. Maldita la hora amigo mio.
Te echamos de menos pelao. En tu recuerdo porque siempre estarás con nosotros...



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comenta