Han llevado vidas de lujo, opulencia y desenfreno mientras engañaban a la ciudadanía e incluso a la hacienda pública. Unos casos sangrantes que demuestran una vez más que nuestro sistema judicial hace aguas.
Desarrollando mi labor altruista desde éste humilde blog en lucha permanente contra los entramados de estafadores importándome poco las consecuencias y observando cómo se desenvuelven, sus operativas, su impunidad más absoluta y sobre todo los escandalosos autos de algunos jueces que han sentenciado la entrega de los hogares familiares a las bandas delictivas, además de comprobar día a día el desánimo en las víctimas para denunciar los casos de estafa y el esfuerzo económico que supone contratar un simple abogado que defienda sus intereses cuando todo esto tendría que ser de oficio para un perjudicado, llego a la conclusión que el propio sistema judicial no está preparado para combatir las tramas de estafas y golfos políticos y conectados encontrando en el camino jueces vagos, chiflados, déspotas y sobre todo prepotentes y posiblemente prevaricadores.
Estos miserables golfos y estafadores llevaban años robando, estafando, haciendo sus fortunas, defraudando al fisco y pasando desapercibidos.
de ahí las miles de familias humildes y trabajadoras a las que les han quitado todo y desestructurado sus familias con autorización judicial. Jueces que podrían llevar años sin una revisión médica sicológica y siquiátrica.
Autos de audiencias provinciales que son demoledores contra algunos jueces de instrucción y que les obligan a hacer correctamente su trabajo cuando cualquier trabajador en una empresa estaría ya en la cuerda floja del despido. Estos jueces perfectamente identificados siguen instruyendo como si no hubiese ocurrido nada.
Os lo he dicho en varias ocasiones a un juez chiflado, alcohólico, archivador, vicioso y prevaricador nadie le investiga. Todos somos iguales ante la ley menos con los jueces y que algunos se podría demostrar que hacen de auténticos cooperadores necesarios de bandas delictivas.
No se puede entender que aquí hemos expuesto casos de jueces claramente proclives a los entramados que han ido descaradamente contra mí por alertar a los ciudadanos instruyendo sospechosamente las causas dejándome en la más completa indefensión y que yo sepa no se ha abierto ninguna auditoría a esos juzgados ni a esos jueces de instrucción.
Lo que cualquier ciudadano comprende es que persiguen a quien ayuda, cuenta y alerta.
El aviso desde éste blog a jueces sospechosos es contundente: voy a poner vuestros nombres, averiguaré vuestras fortunas y destaparé vuestras vergüenzas aún a sabiendas que tenéis poder y privilegios para privarme de mi libertad. Los estafadores, sus compinches, sus violentos y vosotros los jueces vagos y déspotas habeis sido los causantes de mi ruina prometo arruinar desde el primero hasta el último.



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